¿Qué es el Pecado de Muerte?

Pr. Héctor A. Delgado

Nota: El siguiente comentario constituye una reflexión sobre algunos aspectos teológicos que considero de interes en mis lecturas de los materiales de textos asignados por la universidad donde curso mi lecenciatura en teología.

Pregunta: ¿Cómo entiende usted el “pecado de muerte” en 1 Jn. 5:16-17?

Respuesta: El texto dice: “Si alguno viere a su hermano cometer pecado que no sea de muerte, pedirá, y Dios le dará vida; esto es para los que cometen pecado que no sea de muerte.  Hay pecado de muerte, por el cual yo no digo que se pida. Toda injusticia es pecado; pero hay pecado no de muerte” (VRV 1960).

Parece ser que Juan usa un caso hipotético para ilustrar una verdad importante. Se deduce fácilmente que el Apóstol está hablando del cristiano que conoce claramente lo que es pecado (cap. 1:6; 2:1; 4:20). Es obvio que Juan está interesado en que sus lectores comprendan su idea, pues en pocas palabras habla tres veces del “pecado que no lleva a la muerte” y lo contrasta con el Pecado que “lleva a la muerte” (NVI). Tres en oposición a uno revela que Juan quiere que quede claro que “Dios […] dará vida” solamente al que ha cometido la primera clase de pecado, y como resultado de la oración intercesora.

Nuestra pregunta nos pide explicar el “pecado que lleva a la muerte”, pero parecería necesario considerar primero lo que se omite para luego poder explicar lo que se nos pide.

En los versos 14-15 Juan nos dice que podemos tener seguridad de que Dios ciertamente nos dará lo que pedimos, pero solo de esta manera: “si pedimos conforme a su voluntad”. De manera que estas palabras motivan a los cristianos no a tener una seguridad incondicional, sino a “indagar la voluntad del Señor y a amoldar sus peticiones en armonía con el designio divino”, sirven de contexto para las declaraciones de los versos 16-17.

De esta manera, la expresión “si alguno ve a su hermano” limita el consejo inspirado a la comunidad de creyentes. Sin embargo, el Nuevo Comentario Bíblico Siglo XXI, Nuevo Testamento, basado en la expresión “le dará vida”, nos dice que eso “significa que no era creyente hasta ese momento”. Pero el lenguaje de Juan es inequívoco: “Si alguno ve a un hermano”. Entonces estamos hablando de cristianos que cometen pecado estando en la fe, sin renunciar al camino de Dios.

Cabe destacar que la expresión “cometer pecado” significa literalmente “pecando pecado”, es decir, en el mismo acto de pecar. Entonces, el deber del que ha visto al “hermano” en el “mismo acto de pecado” es orar por él en procura de que Dios sea favorable a su caso particular. Siendo que el “hermano” no ha sido sorprendido en un pecado de abierta rebelión contra Dios, sino en un “acto de pecado” que “no es de muerte” debemos orar por él. Esto dará seguros resultados ya que “podemos tener la seguridad” de que Dios nos escuchará. Esto implica que, el “hermano” será inducido al arrepentimiento del pecado cometido. Solo en este sentido la falta cometida no será “pecado para muerte” (traducción lit.).

Parecería ser que Juan sigue la misma línea de pensamiento de Levítico, que considera los diferentes tipos de pecados para los cuales las estipulaciones del antiguo sistema de ley hacían provisión. Y precisamente en relación con todo el pueblo (lo antigua comunidad de creyentes). Levítico 4:1 nos habla del pecado “por inadvertencia” (BJ), es decir, del pecado que se cometía sin malas intenciones, inadvertidamente, descuidadamente, sin pensar.

También se habla del pecado del sumo sacerdote que hacía “culpable al pueblo” (BJ). El pecado siempre tiene serias repercusiones sobre la persona que lo comete y sobre la comunidad a la que pertenece, aun sea un pecado involuntario. Ya podemos comprender la preocupación de Juan al puntualizarnos que “si alguno ve algún hermano” en el “mismo acto de pecado”, entonces debe orar para que Dios “le de vida”, le restituya, le otorgue su perdón.

El Antiguo Testamento nos habla también del pecado intencional, el pecado que se cometía con “soberbia” (lit. “con mano altiva”), con intención expresa (Núm. 15:30-33). Para este tipo de pecado el sistema de sacrificio no tenía una solución, la persona sencillamente tenía que morir. Por consiguiente, una persona que moría así no era objeto de esperanza para una vida futura, es decir, no se levantaría en la “resurrección de los justos”. Por consiguiente, parecería ser que Juan tenía en mente esta situación particular al hablarnos del pecado que “no lleva a la muerte” y del “pecado que lleva a la muerte”. Pero, como la iglesia cristiana no se regía por un sistema de ley que le permitía ejecutar penas capitales, la advertencia de “muerte” quedaba en las manos de Dios y del culpable. Dios podía elegir quitarlo del campamento (como el caso de Ananías y Safira), o el mismo pecador podía exponerse a situaciones particulares en las que perdiera la vida. Pero podía también continuar viviendo en su “condición de rebelión”, lo que le exponía inevitablemente a la perdida de la vida física en el futuro, y también a la pérdida irreparable de la vida espiritual en el lago de fuego, la segunda muerte (cf. Apoc. 20:15).

Ahora estamos listos para ver el “pecado de muerte”. No es fácil determinar específicamente el pecado referido aquí por el apóstol Juan, ya que no lo define en particular. Esperaríamos que si Juan hubiera conocido un pecado específico que pudiera dejar a una persona sin esperanza de salvación, nos hubiera  dado los detalles con el propósito de que nos apercibiéramos para no caer en semejante condenación. Por consiguiente estamos en el deber de hacer diferencia entre el pecado intencional (mano alzada) y el pecado involuntario que ya hemos analizado. “Los pecados cometidos por los que realmente anhelan servir a Dios, pero cuya voluntad es débil y sus hábitos son poderosos, son muy diferentes a los pecados que se cometen a sabiendas desafiando atrevida y voluntariamente a Dios. La actitud y el motivo determinan más la diferencia que el pecado mismo; en éste sentido hay diferencias de pecado a pecado. Un error leve, del que rápidamente uno se arrepiente y es perdonado, no es un pecado para muerte. El pecado grave, en el que se cae súbitamente por no haber mantenido el poder espiritual, aún no es un pecado para muerte si hay un verdadero arrepentimiento. Pero no querer arrepentirse hace inevitable la muerte final”.

La Nueva Versión Internacional observa que el pecado de muerte, entendido en el contexto de la epístola “escrita contra las enseñanzas gnósticas, que negaba la encarnación y rechazaba toda restricción moral, es probable […] se refiera a la inflexible persistencia de la verdad y a la desvergonzada  inmoralidad de los falsos profetas. Esta clase de pecado impenitente conduce a la muerte espiritual y física”.

Pero la expresión “si alguno ve a su hermano” parece demandar un contexto teológico y no histórico para entender la declaración de Juan. La Biblia de Estudio Ryrie parece entender aquí exclusivamente el pecado que conduce a la muerte física.

William Barclay nos dice que “el pecado que va hacia la muerte” (como el traduce literalmente la frase), es terrible no tanto por lo “que es en sí mismo sino dónde termina sí uno persiste en el”.

Luego hace diferencia entre dos clases de pecadores, los que “pecan contra su voluntad”, y los que “pecan deliberadamente”. Los primeros están “dentro de la esfera del perdón”, pero para los segundos “la idea del arrepentimiento no puede entrar en sus cálculos”.

“El pecado de muerte es el estado de la persona que ha escuchado el pecado y se ha negado a escuchar a Dios tan a menudo que ama su pecado y lo considera la cosa más normal y agradable del mundo”.

Hay diferencia entre la oración que hacemos por nosotros mismos y la oración que hacemos por los demás. De manera que “cuando se trata de una tercera persona, debemos recordar que ella también tiene una voluntad.  Si se niega a arrepentirse, todas nuestras oraciones y toda la obra que Dios pueda hacer y que nos induzca a hacer no forzará esa voluntad. Cuando Dios prefirió no forzar al hombre a permanecer sin pecado, también renunció al poder de obligar a un pecador a arrepentirse.

“Esto no significa que no debemos seguir orando por los que se han apartado de la senda de justicia, o que nunca se han entregado al Salvador. No significa que no habrá muchas conversiones notables como resultado de las oraciones frecuentes y fervientes por los fieles.  Lo que Juan está señalando es que es inútil orar pidiendo perdón por un pecador que se niega a arrepentirse de su pecado. Pero mientras la persona tenga vida debemos continuar orando, pues no podemos saber con certeza cuándo una persona se ha alejado definitivamente de Dios”.

Si debemos orar o no, no es ordenado por Juan. El sencillamente dice: “Yo no digo” o como traduce la NVI: “[…] en ese caso no digo que se ore por él”. Nuestra parte es poner en práctica la voluntad de Dios, quien quiere que “se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acción de gracias por todos los hombres” (1 Tim. 2:1).

Por consiguiente, parece razonable entender el “pecado que conduce a la muerte” como el “pecado imperdonable” (Mat. 12:31), un pecado que por defecto, sólo Dios sabe cuándo es cometido por alguien y que no consiste sencillamente en un acto aislado. Si una persona resiste indefinidamente la obra de convicción del Espíritu Santo “la idea del arrepentimiento no puede entrar en sus cálculos”.

Referencias:

1 Comentario Bíblico Adventista, tomo  VII, pp. 696, 697.

2 Nota sobre 1 Juan 5:16-17, p. 2008.

3 p. 1768. Así mismo, Roberto Jamieson, A. R. Fausset y  David Brown, en El Comentario Exegético y Explicativo de la Biblia, Tomo II (Casa Bautista de Publicaciones).

4 Comentario al Nuevo Testamento, 17 tomos en 1 (Editorial CLIE, 1999), p. 1063.

5 Ibíd.

6 Comentario Bíblico Adventista, tomo VII, p. 697.

42 comentarios en “¿Qué es el Pecado de Muerte?

  1. el hecho es que tenemos que hacer difencia entre el pecador que era antes de llegar a los pies de cristo lo cual lo menciona 1 de juan 2:1,2 en tiempo pasado y luego de haber sido lavado con la sangre del cordero (cristo) ya no puedo seguir pecando 1 de juan3:6 al 9 claramente la diferencia entre los hijos de DIOS y los hijos del diablo , la interpretacion real del sacrificio de cristo es la total limpieza del ser humano , segun daniel 12:10 , pero el impio seguira pecando porque no entiende el sacrificio de nuestro señor jesucristo . le recuerdo que ceso el continuo sacrificio que se dava por los pecados yerro (ignorancia) no por los voluntarios , asi que la gracia no es para pecar romanos 6:1,2 . la kisma gracia que tubo moises e israel , rut etc. exodo 33:12 al 17 . el enderezar el entendimiento y la reflexion del hebreo al grirgo y el español ,algunas veces se complica , para llegar al plkeno entendimiento y asi alcanzar la santidad , de lo contrario en vano abeis creido 1 corintios 15:2 . la paz de cristo sea con tigo .

    1. Saludos Moisés. Gracias por participar en nuestro blog.

      El texto no sólo hace referencia al pasado, sino al presente: «Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis (presente). Pero si alguno ha pecado, abogado tenemos (presente) para con el Padre, a Jesucristo, el justo» (1 Jn. 2:1).
      No creo que sea saludable sugerir siquiera que los hijos de Dios no pecan, porque la experiencia y la Escritura demuestran fehacientemente que el pecado es un problema real aun para los convertidos, pero admito que no es un poder tan grande que Dios no pueda superarlo. Pero el problema no es el poder de Dios, sino nuestra incapacidad de vivir por la fe como deberíamos hacerlo.

      Por otro lado, la intercesión de Cristo en el Santuario celestial (Heb. 8:1-2) tiene como objetivo precisamente resolver el problema del pecado en dos áreas: el “registro” de pecados y “la vida” de los creyentes, y esta es una obra que NO concluirá sino hasta el cierre de gracia. Solo después de ese momento el pecado ha dejado de ser un problema para los creyentes como “actos”, pero hasta el momento de la transformación, estará presente como “principio” en sus naturalezas.

      Podemos decir que el creyente no peca, no en el sentido de que no comete errores (pecados), sino solo en el sentido de que no peca voluntariamente ni premeditadamente.

      Bendiciones!

  2. hola hector , es necesario y primordial la interpretacion clara de pecado, solo asi entenderas el motivo de escribir las epistolas de pedro,juan,judas y santiago. los cuales hacen notar la importancia de no pecar y asi llegar a la ejecucion fisica del mismo el cual es “muerte” . santiago hace notar el movito de su carta santiago 1:4, perfectos y cabales , de lo contrario nadie podra ser salvo de la ira venidera 1 de corintios 3:17 afirma que la santidad se debe alcansar en esta prueba (vida) 1 de pedro 1:15,16. la salvacion no es ninguna broma , es algo muy serio por lo cual no tendremos que retroceder hebreos 10:38,39 , si eso pasare seria necesario crucificadle nuevamente para lograr el perdon hebreos 6:6 . porque en su segunda venida no viene a perdonar a nadie hebreos 9:28 . si logras entender esto te salvaras tu y tu casa . y lo que mencionas de hebreos 8:1,2 se da inmediatamente del acenso de cristo al cielo al lugar santisimo como tambien lo confirma esteban en hechos 7:56 , despues de ofrecerce y entregar su sangre para limpieza total de pecados segun hebreos 9:14 , no como los antiguos sacrificios que no quitaban el pecado .
    que DIOS te ilumine al exacto comprendimiento de la palabra ,la paz de cristo brille en ti , paz mi hermano.

    1. Hola Moisés. Los pasajes que citas de otros libros no prueban lo que Juan entiende por “pecado”. Para sostener lo que expresas, debes usar sus propios escritos y probarlo como tal. Por otro lado, no existe un pasaje bíblico que pueda expresar por sí solo lo que es el pecado en toda su extensión. Ni siquiera 1 Juan 3:4 que es tan citado, explica todo lo que implica el principio del pecado. El articulo que discutimos provee información suficiente sobre este particular. Te recomiendo darle un vistazo más detenido.

      No creo, por otro lado, que mi artículo rebaje la gravedad del pecado y mucho menos, que minimice la seriedad de la salvación.

  3. por favor en el nombre de jehova y su hijo jesucristo entiendan la definicion de pecado de muerte,que es el hecho o la ejecusion del pecado y la blasfemia contra el espiritu de DIOS es decir que soy su hijo utilizando su nombre y cometiendo pecados , pero no se porque defienden tanto que pueden pecar y DIOS los perdona ,despues de haber utilizado la sangre de cristo, por medio del bautismo y el arepentimiento . señores no se engañen a ustedes mismos , lo menciona judas no perdono a los angeles ,tampoco te perdonara a ti ,conociendo que no se refiere a angeles del cielo ,sino a mensajeros en la tierra .
    no enseñen mal y humillence a DIOS asi como cristo se umillo y no peco por eso fue levantado . hebreos 5:7,8
    bueno no me e presentado : soy miembro de CASA DE ORACION DE LA IGLESIA DE DIOS , en la cual buscamos la santidad para asi ver a DIOS , guardando sus mandamientos,su ley de alimentacion, creyendo el el padre y su hijo,
    saludos att: moises guzman

  4. Bueno me gustó mucho la aclaración sobre este texto bíblico. A la verdad que No se mucho de teología y me gusta leer la biblia pero no tengo todo el conocimiento que debiera obtener de ella. En fin, lo que viene al caso es que saber esta información ayudó a darme cuenta de que somos una obra en un proceso contínuo de perfeccionamiento.

    Soy humana obviamente y cuando cometo una falta me siento muy mal e inmediatamente quiero que Dios me perdone. Antes perdía los deseos de pedir perdón porque no quería seguir fallándole más a Dios y creía que el perdón era algo limitado. Quiero añadir que tengo muy claro que no debo pecar deliberadamente pero ahora entiendo que si peco no sentiré las desesperanzas que me me inundaban por creer en que la gracia estaba limitada en comparación con todos los errores que cometía. Ahora sé que el perdón vendrá inmediatamente por el surgimiento de una verdadera humillación y arrepentimiento ante Dios.

    Hay que abstenerse de pecar pero si alguna vez se nos escapa cometer algún pecado por nuestra débil naturaleza aunque seamos creyentes, podemos sentir una nueva transformación en el momento mismo que suceda un arrepentimiento de corazón. Como dije antes, soy humana, y ahora también digo soy débil y Fallo como todos pero mi deseo en el alma no es fallarle a Dios. Como dijo Pablo (Romanos 7:15-17-18): “Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago. De manera que ya no soy quien hace aquello sino el pecado que mora en mí. Y yo sé que esto es, en mí carne, porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.”

    Y sentía desesperanzado mi corazón hasta que esta reflexión me hizo libre. “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” San Juan 8:32. Nótese muy bien a que no me refiero a una libertad de que comenzaré a actuar con libertinaje sino más bien a que me siento iluminada por la razón de que mis pensamientos estaban un pocos entenebrecidos.

    Me siento muy dichosa por encontrar esta reflexión, le agradezco en gran manera.

    Por otra parte, no hay que ignorar el valor de los comentarios, realmente estos sirvieron de mucho, quedó como un excelente contraste y siguió aclarando todo de muy buena forma.

    Por ultimo; Si estoy equivocada en algo por favor corrijan. (Aún sigo siendo humana).

    Les amo en el amor de Cristo. Dios les Bendiga.

    1. Nada que observar hermana Morla. Su sintaxis es excelente y su delicadeza al expresarse es notable (muy propio de cristianos nacidos de nuevo). Le insto a seguir amando y sirviendo al Señor de todo corazón (como se ve que lo hace). Que el Señor Jesús le ayude a crecer en su gracia.

      Le animo (por su forma de escritura) a pensar en la posibilidad de escribir algún libro.

      Sinceramene:
      Pr. Héctor A. Delgado

      1. Wao ! Gracias por sus palabras alentadoras. La gloria sea para Dios. Dios le continúe Bendiciendo!

    2. Q buena manera de explicar su sentir hna.yo siento lo mismo,aunque no creo q me hubiera podido dar a entender de esa excelente forma, sigamos corriendo la carrera en nombre de Dios, y en esta vida con gozo y zozobra, pero con esa hermosa esperanza q tenemos en nuestro Sr.Jesucristo. Adelante.

  5. Claramente 1 de Juan 1:10 dice que el que dice que no a pecado hace mentiroso a Dios, se que el pecado no se debe minimizar pero es una realidad que debemos aceptar todos y claramente dice Apocalipsis cuando habla de satanas que acusa a los escogidos dia y noche delante de Dios, claramente dice que vencimos por la sangre de nuestro Señor Jesucristo, no por nuestras obras. Lo triste de el caso es que gente como este Moises hacen ver que se puede vivir sin pecar y cuando las ovejitas debiles pecan prefieren apartarse y nunca volver ya que se les hace ver que se puede vivir sin pecar ,lo que es imposible para todo ser humano, salvo los niños por su inocensia. Pero que Dios tenga misericordia de los que ponen cargas que ni ellos mismos pueden llevar.

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