El Principio “Día por Año”

Por: Dr. Ángel Ml. Rodríguez

Clasifíquese: Apocalíptica

Daniel 8:14 no sólo contiene una referencia al día escatológico de expiación, sino que también incluye un período de tiempo profético que nos informa con respecto al momento histórico cuando comienza ese evento. “Hasta 2,300 tardes y mañanas…”

1. Tardes y mañanas

La frase “tardes y mañanas” se usa muy rara vez en la Biblia. El único otro lugar donde encontramos la expresión es en Génesis 1:5, 13, 19, 23, 31, donde se usa para referirse a un día completo. Basados en eso, algunos eruditos han sugerido que “la forma natural de comprender la frase [en Daniel] es con el significado de 2,300 días”.1

También sabemos que en los servicios del santuario se mencionaban ciertas actividades que se realizaban tarde y mañana, es decir, cada día (por ejemplo véase Éxodo 27:20, 21; Levítico 24:2, 3).2

Esto muestra una vez más la conexión que hay entre Daniel 8:9-14 y los servicios del santuario.

¿Deberíamos interpretar los 2,300 días en términos del principio día por año? El texto mismo señala en esta dirección. En el versículo 13 se formula esta pregunta: ¿Hasta cuándo durará la visión…? Ya hemos visto que la palabra “visión” designa toda la visión, comenzando con el carnero de Media y Persia. Los 2,300 días iban a comenzar durante el tiempo del Imperio Medo-persa y terminarían cuando comenzara el día escatológico de expiación. El hecho de que la visión cubra por lo menos la historia de dos imperios mencionados explícitamente en ella (versículos 20, 21) es evidencia de que los 2,300 días no pueden ser literales sino proféticos.3

2. El principio día por año en el Antiguo Testamento

Otros lugares de la Biblia también convalidan el principio día por año. El término “día” puede ser usado en las Escrituras para designar un año.4

Por ejemplo, en algunas versiones un sacrificio anual es llamado “sacrificio de días” (1 Samuel 20:6); el período de “un año y cuatro meses” es llamado “días y cuatro meses” (1 Samuel 27:7); una persona anciana es “avanzada en días”, lo cual obviamente significa “avanzada en años” (1 Reyes 1:1). En los libros poéticos encontramos días y años paralelamente y como sinónimos (por ejemplo, véase Job 10:5; 15:20; Salmo 90:9, 10).

Un caso interesante en el cual “día” se toma en lugar de año se encuentra en la ley sabática. El séptimo año es llamado “un sábado en honor del Eterno” (Levítico 25:2, Nueva Reina-Valera); el nombre de un día se usa para referirse a un año; el sábado semanal se toma aquí en lugar del año sabático. En el caso del jubileo, siete períodos de años sabáticos eran seguidos por el año del jubileo. “Y contarás siete semanas de años, siete veces siete años, de modo que los días de las siete semanas de años vendrán a ser cuarenta y nueve años” (versículo 8). Dios dice aquí a los israelitas que interpreten los 49 días como 49 años.

También hallamos un día tomado por un año en el contexto de las profecías del juicio. Este mismo principio se establece en Números 14:34 y Ezequiel 4:6. En Números, 40 días vienen a ser 40 años, mientras que en Ezequiel 40 años se reducen a 40 días. Sin embargo, en ambos casos hallamos la misma fraseología con respecto al principio involucrado: “Día por año, día por año te lo he dado”. Otro ejemplo interesante se registra en la primera profecía del juicio que se halla en la Biblia. Dios anunció al mundo antediluviano que “serán sus días ciento veinte años” (Génesis 6:3). Aquí encontramos de nuevo una clara conexión entre “día” y “año”, indicando que uno equivale al otro.

La evidencia indica que para la mentalidad hebrea era natural usar “día” o “año” en forma intercambiable. Dios puso en práctica la idea de que un día podía tomarse por un año en las visiones apocalípticas de Daniel como un símbolo para referirse a largos períodos proféticos. Es interesante observar que el principio día por año lo usaron también los escritores judíos durante el período intertestamentario, también los que vivieron en la comunidad de Qumrán, posiblemente Josefo, y algunos escritores rabínicos.5

Basados en este fondo bíblico que acabamos de revisar y en la evidencia interna de Daniel 8, confiadamente podemos concluir que los 2,300 días significan 2,300 años. De acuerdo a la profecía, este largo período iba a comenzar en algún momento durante el Imperio Medo-persa. Esto explica la omisión de Babilonia en la visión. Encontramos el dato específico para el comienzo en Daniel 9.

Notas y Referencias:

1 Goldingay, pág. 213; cf. M. Sabo, “Yom” in Theological Dictionary of the Old Testament ed. G. J. Botterweck and H. Ringgren (Grand Rapids: Eerdmans, 1990), tomo 6, pág. 21; y Ernst Jenni, “Yom Tag”, Theologisches Handwörterbuch zum Alten Testament, tomo 1, col. 710. Véase especialmente S. J. Schwantes, “cEreb Boqer of Daniel 8:14 Re-examined”, Symposium on Daniel, págs. 472-474.

2 Véase Shea, “Unity of Daniel” Symposium on Daniel, pág. 197.

3 Véase Shea, Studies, págs. 80-83. Yo tengo una deuda con él por lo que sigue.

4 Jenni, col. 722, menciona el hecho de que “día” se usa idiomáticamente en lugar de “año” en el Antiguo Testamento cerca de 800 veces. Y esto está apoyado también por Saebo, pág. 21.

5 Véase Shea, Studies, págs. 89-93; y Brempong Owusu-Antwi, “An Investigation of the Chronology of Daniel 9.24-27” (Ph. D. Diss., Andrews Universily, 1993), págs. 140-146.

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