El Principio de la Creación de Dios

Por: Héctor A. Delgado

Clasifíquese: Apologética, Cristología

PREGUNTA: El apóstol Juan dice en Apoc. 3:14 que Jesucristo es “el principio de la creación de Dios”. ¿Esta declaración significa que Cristo tuvo algún origen en un pasado remoto?

RESPUESTA: Basados en este pasaje muchos intérpretes han sostenidos que Cristo es un ser creado. Pero antes de dar por sentado semejante interpretación, es importante notar algunos aspectos contenidos en el mismo pasaje. Este versículo es parte del mensaje a la iglesia de Laodicea, una iglesia que según el mensaje del “Testigo fiel y verdadero” es tibia, indiferente y apática espiritualmente. Como se ha reconocido, las siete iglesias del Apocalipsis representan siete períodos que pasaría la iglesia cristiana en el transcurso de la historia. En este contexto, Laodicea es la última Iglesia y consecuentemente representa el último período eclesiástico del  pueblo de Dios. Este período se caracteriza por un estado de tibieza que causa “nauseas” al Hijo de Dios.

Laodicea es una iglesia autoengañada según el testimonio del “Testigo fiel”. Él le revela su verdadera condición con el objetivo y la esperanza de que lo reconozca. No es una iglesia que carece de obras, pues “el Amén” le dice: “Yo conozco tus obras”. El problema no es carencia de obras entonces, sino el tipo de obras que Laodicea practica, obras que no son “frías ni calientes”, sino “tibias”. Jesús termina diciéndole que si no se arrepiente del autoengaño de creerse rica y sin ninguna necesidad, tendrá que castigarla. Debe notarse que en la introducción de cada iglesia, Jesús se presenta con títulos específicos  (Apoc. 2:1,812,18; 3:1,7,14). En este orden, Laodicea, no es la excepción: Esto dice el “el Amén, el Testigo fiel y verdadero, el Principio de la creación de Dios” (vers. 14).

Por el contexto en el que se encuentra esta expresión funciona como un nombre, más que como una declaración descriptiva. En realidad, el hecho de que Cristo se autorevele como un ser creado no ayudará mucho a la iglesia de Laodicea, pues una criatura no posee capacidad para resolver su compleja situación. ¿Por qué? Porque Laodicea padece de un mal tan grande que sólo “el primero y el último”, Aquel ante quien no hay imposibilidades, uno que debe ser más que una criatura, es el único que puede resolverlo.

Conviene que veamos el significado de la palabra “principio” en el original bíblico, pues sólo así podremos entender cuál es el consuelo que existe en aquella declaración para Laodicea. Nótese que el pasaje no dice “el principio de la creación hecha por Dios”, sino “de Dios”.

La voz griega que se traduce aquí por “principio” es arjé y su significado es “origen”. Y más interesante aun es saber que el original griego no contiene la preposición  griega tou que significa “por”, sino que contiene el artículo ypo que en su forma genitiva como está, equivale a “de”. Así tenemos la traducción exacta de Apocalipsis 3:14: “Él es el origen de la creación de Dios”. Y en su sentido activo esta expresión significa que Cristo no es el primer ser creado, sino el “originador”, la fuente de donde procede la creación de Dios. Y esto es precisamente lo que dice la Biblia: “Todas la cosas por Él fueron hechas, y sin Él nada de lo que ha sido hecho fue hecho” (Juan 1:3 véase también Colosenses 15:16-17). Hebreos 1:2 dice que por medio de Cristo Dios  “hizo el universo”.

En este contexto, la expresión “el origen de la creación de Dios” significa que Cristo invita a Laodicea a abrir la puerta de su corazón para que Él pueda ser el “origen” de sus obras que no son “frías ni calientes”, sino “tibias”. Es la invitación de Cristo a la última comunidad de creyentes autoengañados para que le dejen entrar y crear en ellos un nuevo corazón, un corazón dispuesto a ser llevados por los caminos de la justicia; un corazón que pueda latir en armonía con los principios divinos establecidos en los Diez Mandamientos. Así se cumplirá en ellos la promesa del nuevo pacto (Hebreos 8:10-11).

Cristo le está diciendo a la última generación de cristianos que dejen obrar el poder divino en ellos, para que sean renacidos de lo alto (Juan 3:3-5) y puedan ser instrumentos por medio de los cuales Dios pueda “iluminar toda la Tierra” con el conocimiento de su gloria (Apocalipsis 18:1).

Por esta razón, no podemos aceptar que la expresión “el origen de la creación de Dios” aplicado a Cristo como nombre en este pasaje (y no como calificativo) signifique que Cristo es un ser creado. Deducir esta idea del texto es introducir en él un elemento extraño. Y más aún, sería hacer una interpretación antojadiza y poco exegética del mismo. En el lenguaje bíblico, es hacer una “interpretación privada” del pasaje (2 Pedro 1:20,21).

En el mensaje de la iglesia de Laodicea Cristo es presentado como el Creador de todo cuanto existe, por lo tanto, en Él está concentrado todo el poder necesario para crear nuevas todas las cosas. Este mensaje inspirado provee una solución adecuada para la problemática que enfrentan los santos que conforman el último período eclesiástico.

Esta es, creemos, la forma más adecuada de entender la expresión “el principio de la creación de Dios”.

Para quienes deseen hacer un estudio más detallado sobre la declaración “el principio de la creación de Dios”, sugerimos la lectura de: La Persona y la Obra de Cristo en el Mensaje a las Siete Iglesias.

20 thoughts on “El Principio de la Creación de Dios

  1. Quien o que hombre en el contexto judío se atrevía a decir que “era Señor del sábado”? Mateo 12:8

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